Primera Plana
Por: Santiago Paniagua
Juntos Podemos Lograr Que Newark Sea Un Mejor Lugar Para Vivir
En ocasión de un recrudecimiento de muertes y tiroteos, asaltos y delincuencia en la ciudad de Newark, New Jersey tuvimos la oportunidad de hablar con el Jefe Interino de la Policía de esta ciudad, conocida como la “Ciudad de Ladrillos”, la más grande y la más vieja de este Estado.
Samuel DeMaio, fue nombrado Jefe Interino de la Policía de Newark, la cual posee el más grande Departamento de Policía de todo el Estado de New Jersey.
¿Cómo comenzó su trabajo en el Departamento? Yo comencé este trabajo cuando tenía 19 años. Cuando entré, era el Policía más joven trabajando. Lo que yo siempre había querido era ser Policía en la ciudad de Newark.
¿Cómo se convierte en el Jefe Interino de la Policía?
Después de haber pasado por todos los Departamentos de la Policía de Newark y haber agotado todas las posiciones ya estaba listo para retirarme, todos los papeles estaban preparados y ya yo me iba. De repente y sin estarlo esperando me llama el Alcalde y me ofrece esta oportunidad a la cual no pude resistirme. Este trabajo no es sólo un trabajo, sino un sueño hecho realidad. Es lo que quería hacer desde que era solo un niño. Nunca quise ser nada más que no fuera un Policía en Newark. Y poder dirigir la Agencia que tanto amo, es una tremenda oportunidad. Era la única posición que me faltaba.
Dentro de la fuerza policial, cuál es el trabajo más difícil?
Sabes que, el trabajo más difícil le toca a los muchachos que están allá afuera en las calles, cumpliendo la misión. Yo soy como el coach, yo diseño y planeo todo, y ellos son los que ejecutan mis ideas. Si ellos no llevan acabo el plan, usando las estrategias, no se logra nada. Yo puedo tener las mejores ideas y hacer los mejores planes, pero sin ellos, los Policías que están en las calles, nada de eso puede funcionar. Así que, el trabajo más difícil en la Agencia policíaca es el de los hombres y mujeres que día a día trabajan en las calles, que exponen sus vidas para proteger a la comunidad.
¿Ofrece usted algo nuevo al Departamento?
En el transcurso de mi carrera en la fuerza policial he pasado rango por rango, y he desempeñado todas las posiciones del Departamento de Policías en la ciudad de Newark, sirviendo la mayoría de mi carrera trabajando activamente en las calles de esta ciudad. Y siendo un Policía de la calle, me acuerdo de los Jefes que yo admiraba, y todos ellos también fueron Policías callejeros, antes de llegar a ser los Jefes que eran; los hombre que tenían reputación de trabajadores fuertes en las calles, los que defendían a sus hombres y no les pedían hacer nada que ellos ya no habían hecho. Y eso es lo que yo creo que traigo al Departamento, la experiencia y el deseo de que hagamos un mejor Departamento, trabajando juntos para ofrecerle un mejor servicio a la comunidad.
Le afecta el despido de 160 Policías que se han ido de la fuerza policial de la ciudad de Newark?
Primeramente, mi preocupación no es con los que hemos perdido, si no con los que tenemos en frente en estos momentos. Ya no es momento de llorar por ellos, desafortunadamente ya no están, aunque esperamos en Dios algún día volverlos a ver. Entonces mi enfoque ahora mismo es usar a los Policías que tenemos y sacarle todo el potencial que ellos tienen para utilizarlo al máximo, organizar y reconstruir el Departamento de manera que podamos proveer los servicios policíacos de la mejor manera posible y logrando la mayor efectividad.
Esta situación en vez de entristecerme me ha hecho ser creativo, utilizando al máximo la fuerza/hombre que tengo, por ejemplo: cortar las “horas de Oficina” de Detectives, uniformarlos y mandarlos a patrullar, disminuir la presencia policial en los Precintos; utilizando allí menos de la mitad y el resto asignándolos al patrullaje en las calles que es donde los necesitamos.
Estoy sacando a las calles a los Policías que están en sus Oficinas por lo menos un día a la semana. Organizar una especie de “Día en la calle” donde una división completa sale a monitorear las mismas por ese día, para que la semana administrativa se convierta en una de sólo 4 días, con un día de trabajo en la calle. Por ejemplo, en mi Oficina, todos los miércoles, todos salimos a monitorear las calles. Y lo que hace es que nos da más o menos 30 ó 40 Policías más en la calle, diariamente porque cada Departamento tendrá un día diferente de la semana.
Entonces ahora, nuestros hombres de trafico y en motocicleta trabajan de noche, y no están en el área de downtown, sino en los pequeños barrios, ahí es donde deben estar por la temporada de verano. Comenzando una fuerza de trabajos en el área de homicidio, tenemos el helicóptero monitoreando también, entonces todas esas cosas son muy importantes. Y como yo lo veo, las motocicletas y los caballos son históricos y tradicionales en el Departamento de Policías de la ciudad de Newark, y tienen que estar aquí, no podemos quitarlos, no hay necesidad, al contrario son una gran ayuda.
Gracias a Dios pudimos crear suficientes fondos en el Presupuesto para salvar el Departamento. Compañías privadas donaron su dinero para salvar el Departamento de caballos. Fui a otras Agencias privadas, al Condado, al Departamento del Sheriff, para buscar la manera de salvar nuestro helicóptero, porque Newark definitivamente necesita un helicóptero. Y todos vinieron a la mesa, brindándonos la ayuda económica que necesitábamos para salvarlo. Fue algo maravilloso. Así es que no podemos pensar que todo lo podemos nosotros solos, necesitamos toda la ayuda de cualquier Departamento o Agencia policíaca que esté presta para darnos la mano.
¿Qué es lo más perentorio, dónde se necesita más la presencia de la Policía?
Definitivamente donde más ayuda necesitamos es de nuestra comunidad. No podemos resolver los problemas de la ciudad solos, necesitamos el apoyo de la comunidad. Arrestar a todo el mundo no es la solución al problema del crimen en la ciudad de Newark. Si nosotros, el Departamento de Policías de esta ciudad trabaja junto a todas las Agencias estatales, locales y federales que nos rodean, los grupos comunitarios que están en toda la ciudad, los Comerciantes de la ciudad, las Iglesias y los Pastores de la ciudad, si todos nos unimos al mismo tiempo, y trabajamos colectivamente, lo que podemos hacer será increíble. No es justo que las personas salgan corriendo de sus negocios a causa del crimen. Nosotros vamos a trabajar muy fuertemente para mantener la paz y la tranquilidad en la ciudad. No se trata de nosotros y ellos. Nosotros somos parte de la ciudad y como los Comerciantes, los Pastores, y los residentes, también estamos nosotros los Policías. Todos somos parte de la misma comunidad. Y trabajaremos como tal hasta construir de esta nuestra ciudad un mejor lugar para vivir.




