Arte Nacional
Por Joseph CáceresLa nueva de Luís Vargas
Ahora se destapa Luís Vargas con el argumento de que Juan Luís Guerra no hace bachata, sino “canciones finas, con una música movida, muy sutíl y unas letras preciosas”, y que las canciones que éste hace son “para un sector del público de un nivel académico alto”.
Realmente no se hasta donde van a llegar algunos artistas en el afán de desconocerle a Juan Luís lo que ha hecho en su trayectoria por la bachata.
Esos intérpretes que dicen ser los verdaderos bachateros, porque son los que tocan el género con una guitarra estridente, que narran las historias de dolor de una manera más cruda, como dice Vargas deberían agradecerle a Juan Luís que cuando se ocupó de esa expresión, a partir de Bachata Rosa, logró sacar la bachata no del closet, sino del cuarto de servicio.
Que la bachata era una música de la cual mucha gente se avergonzaba, que se mantenía fuera de los linderos de la clase media y alta, pues solo era de consumo en los arrabales y hasta la misma gente de abajo temía identificarse como amante de ese género.
El aporte de Juan Luís
Es a partir de la atención que le pone Juan Luís Guerra a la bachata que los bachateros “del grajo”, como se les dice a los de abajo, toman conciencia de que era necesario mejorar la lírica y la música, para propiciar una mejor oferta en capacidad de ser asimilada por una mayor cantidad de gente.
¿O acaso la bachata que se hace hoy día es igual a la del doble sentido vulgar que se hacía anteriormente, y de la cual Luís Vargas era uno de sus principales exponentes?. Luís debe entender que esa forma de hacer bachata murió con Blas Durán.
Que a partir de que se adecentaron los contenidos, el género ha podido crecer y dimensionarse al plano internacional. ¿O no es así?
Si hoy día hay festivales de bachata en España, en Honduras, en Nueva York, en Puerto Rico es debido al auge y al reconocimiento que ha alcanzado el género de las manos de un Juan Luís Guerra y de un grupo como Aventura, que ha logrado llamar la atención de gente de todo el mundo con su manera particular de hacer fusiones y de interpretar el género.
Ojalá Luís Vargas
Tampoco es cierto que sea necesario contar con un “nivel académico alto” para asimilar los temas de Juan Luís como dice Luís Vargas.
¿O acaso tienen un nivel académico alto las 70 mil personas que llenan el Estadio Olímpico cuando Juan Luís ofrece conciertos en el mismo? No le queda bien a Vargas el estar asumiendo actitudes excluyentes en torno al trabajo de otros artistas de sobrados méritos y créditos como Juan Luís Guerra que ya no sabe donde colocar más premios y reconocimientos mundiales.
Ningún artista de influencia atomizada comparada con la de Juan Luís puede pretender desconocer el aporte y el trabajo que este ha hecho la bachata.
Ojalá Luís Vargas lograr alcanzar algún día la cuarta parte de la dimensión mundial de éste artista orgullo de los dominicanos en todo el mundo




