Hablemos de cine
Por victor martinez
Cineasta Tal vez una regla no escrita del cortometraje es la de no complicarse tanto. En su narración visual, José Gómez concentra un mundo de narcotráfico reducido a solo unas cuantas personas. A eso le agregas un conflicto familiar, un lapso de casi 20 años y un desenlace que fácilmente te da el bonche de: “no hagas lo mal hecho” parecen la medicina perfecta de un género que actualmente parece imposible realizar como largometraje en nuestro país. Tal vez si le dan el dinero a este realizador sea posible.
Buenas actuaciones y un debut emblemático para Tony Almont (vocalista de Toque Profundo) completan esta excelente entrega.
Indiferencia [Joan Espino]
Un radio que narra una escases, un dueño de un café que no sabe de que agarrarse y una cliente, indiferente, que pasa cada día de forma fija son víctimas de la denuncia y el humor sarcástico de este joven santiaguero que no cede en su deseo de hacer buen cine.
Un buen ejemplo de un realización realizada en torno a lo visual y no en la orgía de evidencias que tienden a entregarnos productos hollywoodenses o los últimos largometrajes criollos que hemos visto en nuestro país.
¿Tú te acuerdas? [Jorgy Cruz]
La ciudad está llena de historias perfectas para ser narradas en el celuloide o cámara digital. El tercer cortometraje de Jorgy Cruz (primero en español y aquí en su país natal) es el mejor ejemplo de eso. Historia que se cruzan, cuentos de infancia, adolescencia y de adultos que se reúnen para formar una pieza cinematográfica envidiable narrativamente.
La Mancha Indeleble [Francisco Montás]
Hace poco se llevó los máximos galardones de nuestro último concurso de cortos online pero es con la adaptación de “EL” cuento de Juan Bosch “La Mancha Indeleble” que Montás llega a su máxima expresión (por el momento) como realizador cinematográfico.
La sensación de dependencia y luego de revelación del personaje principal del cuento de Bosch se siente en la piel de quién lo interpreta [me disculpo por no tener el nombre] y lo que Montás nos presenta en pantalla es una puesta en escena muy buena que de momento no creo que los “realizadores” reconocidos de nuestro país puedan emular.
La Desgracia de Morena [Andrés Farías]
Simple, un suceso lleva a una mujer a ser condenada por una fuerza desconocida y esa fuerza clama su vida.
Farías toma un tema popular mundialmente, lo hace suyo y lo vuelve de su tierra. ¿Este tipo de cosas suceden? Yo no sabría decirles, pero la realización de este cortometraje (de apenas 2 minutos y algo) es un ejemplo de contar una historia con una simpleza que pocos tienen la capacidad de dominar.
Luciérnagas [Roberto Minervini]
Envejecer, y más solo, debe ser lo peor para un ser humano (claro, mentalmente). Todo ese tiempo que no vuelve, esa juventud y ese tiempo “perdido” hacen de muchos envejecientes las personas más aburridas del mundo. Sin embargo Minervini nos enseña en su corto que mientras se esté vivo, se puede vivir.
En “Las Luciérnagas” se utilizan técnicas visuales y metáforas de las cuales el cine se adueña para comunicarle mensajes a la audiencia sin necesidad de expresarlos de manera tan clara (o demasiado clara) y muestra, en pocos minutos, una historia romántica de esas que de verdad gustan.
Israel [Leticia Pons]
Si bien pocos le hicieron caso a Junot Diaz cuando publicó su primer libro ”Drown” hubo una persona muy atenta y esa fue Leticia Pons.
Si otra cosa que quiere emular nuestro cine es aquel que se hace en los Estados Unidos deben recordar que gran parte de ese cine se ha basado en las adaptaciones de novelas, cuentos y demás y en adaptaciones, tanto Pons como Montás, la sacamos del parque.
La realizadora retrata, que más justa no podría ser, cuadro a cuadro lo que el cuento de Junot nos brindara en letras.
Los Amo de Peyi Guzmán
Una adaptación que tenía todo el contenido para poder hacerla un poquito más actual, pero Peyi fue fiel a la obra de Juan Bosch (bastante fiel) y se convirtió en el corto mejor realizado de un juego de tres que el BanReservas patrocinó en honor al centenario del escritor y líder político.
Con actuaciones adecuadas para la narrativa y una realización bastante buena, Peyi Guzmán demostró ser un realizador a tomar en cuenta para futuros proyectos. Lo mismo no se puede decir de quién fuera su compañero en las otras producciones, Félix Germán.
La mayoría de estas producciones son del año pasado, otras de un poco más atrás pero que no fueron recordadas recientemente y también formaron parte de lo que fue nuestro ciclo de cortometraje con motivo de nuestro cuarto aniversario. Dentro de poco haremos una noche de cortos en donde serán mostrados todos los que acabo de mencionar y así veremos que el cine dominicana, aunque no salga en la prensa, va por buen camino.




