Last Updated: February 8, 2012 at 12:59 AM
Compartir Este Articulo:

EL QUERER Y EL HACER

julia-castroAliento del Cielo
Por: Julia Castro“…porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” Filipenses 2:13.

Siempre hay en nuestro interior deseos y anhelos por realizar diferentes actividades que hemos dejado inconclusas; asuntos importantes que están pendientes, los cuales nos convendrían finiquitar y sueños que al despertar quisiéramos ver hechos realidad.  Lo maravilloso es que tenemos que saber que el querer como el hacer van de la mano y que cuando conocemos que ésto se produce por la voluntad de Dios, es necesario acatar esa voluntad.  Hemos mencionado muchas veces lo que significa someterse a la voluntad de Dios, la cual es agradable y perfecta y por lo tanto quiere llevarnos a sublimizar cualquier sueño que tengamos y por lo tanto vamos a lograrlo dependiendo del empeño que pongamos y de que tan obediente hayamos sido a los designios de Dios.
Estamos viviendo una terrible realidad en estos momentos y es necesario que tanto el querer se ponga de manifiesto y el hacer tome su lugar para que juntos comiencen a operar en rescate de muchos.  Me estoy refiriendo al terremoto en la República de Haití.  Quizás muchos pensarán: Haití está muy lejos de nosotros; ahora mismo estoy muy ocupado; no tengo nada que dar; no tengo familia allá; pero quiero dejarte saber que siempre podemos hacer algo aunque estemos lejos los unos de los otros aunque sea elevar una oración al Señor para que la ayuda llegue y los corazones sean movidos a servir; puesto que todos hemos sido creados por el mismo Padre Celestial y por ende somos hermanos; haciendo esto también serás bendecido, pues Dios conoce los corazones y sabe cuál es tu actitud.
Dice el libro de Santiago 1:22 y 25 “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.  Más el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace”.  Cuando ponemos en acción todo lo que Dios nos ha encomendado en su palabra, estamos siendo hacedores de la misma; a través de su palabra vamos adquiriendo el conocimiento de cómo tenemos que vivir y cómo podemos ser de bendición para nuestros semejantes.  Es difícil para muchos entender que debemos correr alguna milla extra para socorrer a algún desvalido; pues en el medio donde nos desenvolvemos estamos muy cómodos y es difícil salirnos de nuestra rutina; pero eso se produce en nosotros cuando no hemos entendido que el mensaje para nosotros ya ha sido dado de antemano.  Dios no nos está preguntando si queremos ser “hacedores” de lo que él nos ha mandado a hacer, sencillamente él ha dicho “..sed hacedores de la palabra”, pues en muchas ocasiones es mejor para nosotros que otras personas vayan y hagan el trabajo que nosotros estamos supuestos a realizar.  Si leemos el Cap 1:23 y 24 del mismo libro de Santiago vamos a entender que sucede con aquel que solo escucha la palabra de Dios, pero no obedece lo que él manda a hacer.  Aquí dice: “Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante  al hombre que considera en un espejo su rostro natural.  Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era”.  Es penoso cuando solamente nos consideramos a nosotros mismos y damos la espalda a nuestros hermanos (en este caso a nuestros hermanos haitianos) que tanto nos necesitan; es como si en estos momentos de tanta angustia, hambre, desolación, llanto, dolor por esta trágica devastación que están pasando, muchos diéramos la espalda ¿estaríamos seguros que no tenemos nada qué hacer, nada que dar?. Como estamos tan lejos ¿no hay forma de cómo enviar algo que sea de ayuda?.
¿Dónde está al amor que Jesús nos enseñó a tener por nuestros semejantes?.  El amor a Dios nos ayuda a tomar nuestro lugar en obediencia a él y por lo tanto nada de lo que hagamos podrá salir mal, sino todo lo contrario participaremos con nuestros hermanos en todos los momentos como dice Romanos 12:15 “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.” 
Haití está en espera de que pongamos en práctica el gran mandamiento decretado en Mateo 22:37-39 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.  Este es el primero y grande mandamiento.  Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.  El mismo Señor puede exhortarnos a amarles, pues él nos amó primero; por lo tanto se hace imperativo que amemos a cuantos nos rodean.  Cuando amamos a nuestros semejantes estamos siendo no solo oidores sino hacedores de la palabra de Dios y por lo tanto vamos a querer involucrarnos en la ardua tarea y la vamos a hacer; pues el amor depositado en cada uno de nosotros es el motor que impulsará nuestros sentidos, proporcionando un deseo inexplicable de que nuestra existencia se reanime a querer aunar fuerzas con nuestros semejantes y eso nos llevará a hacer lo que sea necesario con tal de que “muchas” cosas puedan volver a su debido lugar. El Señor es el que paga, trabaja para El.  Dios te bendiga.












About The Author:


email author

Copyright © Quisqueya Internacional 2011-2012. All Rights Reserved. Privacy Policy. | Hosted By: Jacal Solutions | Site Design: Grafix Ave.