HABLEMOS DE CINE
POR:VICTOR MARTINEZUn fenómeno cinematográfico de carácter histórico y bi-nacional está en marcha. Se trata de una película con un magnífico guión sobre la vida del profesor vasco y luchador anti-trujillista
doctor Jesús de Galíndez. El financiamiento de esta producción está disponible en un 70% por un aporte del Gobierno vasco, del cual parte la iniciativa, planteada ya a un reconocido director dominicano, quien tiene que decidir si rueda la historia y que cuenta con los recursos que completan el presupuesto.
El intelectual vasco, que vivía en el país durante la dictadura de Trujillo y que debió salir al exilio por su desacuerdo con la dictadura, pasó ser un blanco de la maquinaria del terror y muerte del sátrapa cuando publicó una tésis contra el régimen de fuerza de Rafael L.Trujillo. Aún no podemos identificar al productor y director dominicano que tiene en sus manos el proyecto.
El factor Galíndez ha sido tocado parcialmente en las novelas y películas sobre Trujillo, siendo la más reciente: “La Fiesta del Chivo”, adaptación de Luis Llosa sobre polémica novela homónima de Mario Vargas Llosa, pero nunca se ha tomado como tema central de una producción.
Jesús de Galíndez Suárez, nacido en Amurrio (Álava) el 12 de octubre de 1915 y desaparecido en extrañas circunstancias en Nueva York en 1956. Escritor, jurista y profesor de la Columbia University y delegado del Partido Nacional Vasco en el Gobierno vasco del exilio.
Galíndez se licenció en Derecho en 1936 por la Universidad Central de Madrid (actual Universidad Complutense), tras lo que ocuparía la plaza de profesor ayudante de la cátedra de Derecho Civil de dicha institución académica. Ya iniciada la Guerra Civil publicaría en 1938 “Ensueños”. Escribió entonces treinta ensayos poéticos.
En febrero de 1939 se exilió temporalmente en Burdeos (Francia) tras la Guerra Civil española (1936-1939) y, poco antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial, se puso en contacto con el Cónsul dominicano y pasó en noviembre de 1939 a la República Dominicana. Sus contactos con los diplomáticos de ese país ya se habían iniciado durante la Guerra Civil en Madrid.
Ya en la República Dominicana encabezó en 1940 la delegación del Gobierno vasco en Santo Domingo, impartiendo clases como profesor de Ciencia Jurídica en la Escuela de Derecho Diplomático y Consular Dominicana, donde fue profesor de Ramfis Trujillo, hijo mayor del dictador de ese país Rafael Leónidas Trujillo. Fue además Secretario del Instituto de Legislación Americana Comparada de la Universidad de Santo Domingo y Asesor Legal del Departamento de Trabajo y Economía.
En 1944 consiguió con su obra titulada “El Bahoruco” el primer premio en un concurso literario celebrado para conmemorar los 100 años de la República Dominicana.[2]
Se trasladó en febrero de 1946 a Nueva York y se involucra en la vida social de la misma y preside durante dos años el Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos, y también trabaja para la Federación de Sociedades.
Se refugia en la docencia y se licencia en Filosofía por la Universidad de Columbia y el 27 de febrero de 1956 se acepta por dicha universidad su tésis doctoral de 700 páginas sobre la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo titulada “La era de Trujillo: un estudio casuístico de dictadura hispanoamericana” donde se denunciaba el régimen del dictador dominicano y se ponía de manifiesto que su hijo Ramfis no era biológicamente del dictador.
Presuntamente, ante la amenaza de la publicación de la tésis, el dictador Trujillo, con la aquiescencia de los servicios americanos, ordenó su secuestro y traslado a Santo Domingo; hecho que se realizó el 12 de marzo de 1956 desde el apartamento 15-F del número 30 de la Quinta Avenida de Nueva York. Fue dado oficialmente por muerto el 30 de agosto de 1963, pero su cadáver nunca ha aparecido.
Según el FBI, en la preparación, secuestro y encubrimiento del crimen, participaron un total de 35 personas. La CIA, antes de hacerse pública su desaparición registró minuciosamente el apartamento.[4]
Según Stuart McKeever, abogado norteamericano que lleva más de 25 años estudiando el caso, Trujillo se gastó más de un millón de dólares para liquidar a Galíndez, contratando a John Joseph Frank, ex agente del FBI y agente de la CIA, quien planificó todo el proceso del secuestro en territorio dominicano.
Según Wikypedia, los implicados en la desaparición Arturo Espaillat alias Navajita, Emilio Ludovino Fernández, Coronel Antonio Hart Dottin, Capitán Octavio de la Masa, Reverendo Oscar Robles Toledano, Embajadora Minerva Bernardino, Félix W. Bernardino, Félix Hernández Marques alias El cojo, Ana Gloria Viera y Stanley.




