NUEVA YORK/EDLP.- Los inmigrantes aportan $229 mil millones a la economía del estado de Nueva York, lo que representa una cuarta parte de la economía de todo el estado, según reveló ayer el informe Working for a Better Life: A Profile of Immigrants in the New York State Economy, realizado por el Instituto de Política Fiscal.
El estudio, que consideró como “inmigrantes” a personas que viven en los Estados Unidos pero que nacieron en otro país (excluyendo a personas de Puerto Rico y otros territorios donde los residentes tienen ciudadanía estadounidense), reveló que el 21% de la población del estado es inmigrante, y contribuye en la economía de Nueva York en una gran variedad de áreas.
Javier Valdés, de la Coalición de Inmigración de Nueva York, dijo que lo más importante que encontró el estudio, “es el impacto positivo de los inmigrantes en la economía de Nueva York”.
En cuanto a las ocupaciones, el estudio halló que de los 141,400 inmigrantes de República Dominicana que se estiman están empleados, un 38% trabaja en el área de servicio, un 11% en el de producción, y un 10% en el de oficinas o área administrativas.
De la comunidad colombiana, el estudio halló que un 29% trabaja en el área servicio, un 14% en el de de oficinas o área administrativas, y un 14% en el área profesional y relacionada.
De los 76,900 inmigrantes mexicanos empleados en Nueva York que estimó en estudio, el 43% trabaja en el área de servicio, el 16% en el de construcción, y el 12% en el de producción.
El estudio también evaluó a la comunidad ecuatoriana, encontrando que de los 51,200 inmigrantes de esta nación empleados en Nueva York, un 22% trabaja en el área de servicio, un 17% en el de oficina y áreas administrativas, y un 14% en el área profesional y relacionada.
“Yo creo que el estudio rompe el mito de que los inmigrantes son una carga para el estado y que ellos en su mayoría trabajan en empleos de bajos ingresos. El estudio encontró que los inmigrantes en el estado de Nueva York son empresarios, directores y trabajadores a todos los niveles de la economía, desde jornaleros, enfermeras, médicos, hasta banqueros”, dijo Valdés.
El estudio encontró que en la ciudad de Nueva York hay 535,000 inmigrantes indocumentados de casi alrededor del mundo, en su mayoría del este y sur de Asia (23%), del Caribe (22%, con un 9% de República Dominicana) y de México (21%).
El economista David Dyssegaard Kallick dijo que el aporte de los inmigrantes indocumentados es difícil de estimar, pero señaló que el estado recibe ingresos de ellos a través de los impuestos sobre las ventas, en alquileres de viviendas y también a través del Seguro Social, “que muchos pagan sin poder reclamar reembolso porque el documento no les pertenece”.
Como dato curioso, Dyssegaard dijo que en el norte de Nueva York (sobre los condados de Rockland y Putnam), aunque sólo tiene un 5% de inmigrantes (contrario a la ciudad de Nueva York que tiene un 37%), en sus universidades, que son el orgullo de estas regiones de upstate, el 20% de los profesores son inmigrantes.
“Y en el área de la salud, el sector de mayor crecimiento en la economía de upstate, los inmigrantes representan el 35% de sus médicos y cirujanos”, dijo Dyssegaard.
Valdés dijo que el estudio se usará para apoyar la campaña The Truth about Immigrants (La verdad sobre los inmigrantes), que la coalición lanzará en enero a través de 20 organizaciones en el estado de Nueva York.
“El objetivo es empezar a entablar conversaciones sobre el aspecto positivo de la comunidad inmigrante con la comunidad no inmigrante, en estos momentos en que el ambiente está un poco feo sobre el tema de los inmigrantes”, dijo Valdés.
El instituto de la política fiscal (FPI) es una organización independiente de investigación y educación que se centra en una amplia gama de políticas económicas públicas que afectan la calidad de la vida y el bienestar económico de los residentes de Nueva York.
