Santiago, R.Dominicana/EFE).- El presidente dominicano, Leonel Fernández, ordenó hoy en Santiago (norte), la construcción de 600 viviendas para beneficiar a parte de las personas afectadas por el desbordamiento de un río, tras el paso el martes por el país de la tormenta tropical “Olga”.
Fernández recorrió los sectores golpeados por el desbordamiento del río Yaque del Norte, el más caudaloso del país, y que según los informes oficiales ha dejado hasta el momento 24 víctimas mortales, mientras que testigos de la tragedia afirman que los fallecidos superan el medio centenar.
En su recorrido, el gobernante conversó con algunos de los afectados y reiteró que los ayudará en la construcción y reconstrucción de las viviendas devastadas por el río.
Es la segunda vez en los últimos tres días que Fernández visita los barrios que sufrieron la inundación, ocurrida cuando las autoridades ordenaron el desagüe de la presa de Tavera, que vertió millones de galones de agua al Yaque del Norte.
Los miles de damnificados han recibido diversos utensilios y avituallamientos, mientras que en los barrios más deprimidos el Ministerio de Salud ha instalado hospitales móviles para atender gratuitamente a las personas que lo requieran.
El ministro de Salud Pública, Bautista Rojas, aseguró hoy que no se han presentado casos que alerten sobre una epidemia, y que un amplio personal del organismo trabaja de manera permanente en la asistencia a los refugiados.
En los barrios devastados, algunos saludan la presencia de Fernández, pero otros se muestran desesperados ante la situación.
“El presidente (Fernández) es un hombre bueno, ha venido dos veces desde que ocurrió la tragedia, pero esta vez vino con acciones concretas, después de la oscuridad vemos que al final del túnel parece que hay una luz”, dijo José Agustín Acevedo, uno a los que el río les llevó su casa.
No obstante, la desesperación se ha apoderado de muchas familias residentes en los sectores de Baracoa y La Joya, cuyas viviendas fueron inundadas por el desbordamiento del río Yaque del Norte.
El presidente de la Federación de Juntas de Vecinos de la parte baja de Santiago, Andrés Reyes, dijo a la prensa, que muchas familias están atrapadas en sus casas en medio del lodo, agua y escombros que arrastró el río.
También denunció que muchas personas no han podido regresar a sus viviendas, porque los desperdicios prácticamente las han sepultado y no tienen recursos para rehabilitarlas.
“La situación es que hay personas que perdieron sus viviendas, pero a otras nos arrasó con todos los enseres, camas, muebles, y estamos en la calle porque el lodo, el agua y la basura impide que entremos a nuestras propias casas”, exclamó Ramona Mieses Rodríguez, otra de las afectadas.




