Diplomacia y Protocolo
Por Maria PaulinoHablar en público no es nada fácil. Requiere definir bien los objetivos, ser claro, conciso, organizado y saber a que público nos dirigimos.
Debemos poner un límite a nuestra exposición, no muy extenso para no “cansar” a los oyentes.
No se deben decir más de unas 150 a 175 palabras por minuto, para que la gente pueda seguir correctamente su disertación.
Tampoco diga menos, para que la gente no se distraiga o pierda interés por el tema.
1. Conocer los destinatarios. Quien va a ser nuestra audiencia: estudiantes, Políticos, profesionales, empresarios … nos ayudará a enfocar nuestra exposición de forma correcta.
2. Organización. Exponer de forma organizada todos los temas nos permite que sea más fácil seguir el “hilo” de nuestra charla.
3. Extensión. Exponga solamente lo fundamental del tema. No quiera extenderse hasta agotar el tema. Acabaría cansando al público y perdiendo su atención.
4. Objetivos. Debemos concretar bien y de forma definida los objetivos de la charla, ponencia o conferencia. Tenemos que “tener claro” cual es el mensaje que queremos transmitir a nuestra audiencia, sin repetirnos en interminables palabras que no nos conducen a ninguna conclusión clara.
5. Ayudas. Cuente a su lado, con todo tipo de ayudas que hagan comprender mejor la exposición que está realizando: proyectores, ordenadores, diapositivas, gráficos y cualquier tipo de documentación que pueda facilitar a los oyentes. Ahora bien, sin abusar de los mismos, marginando totalmente al orador.
1. Coloque el micrófono a la altura correcta y compruebe que el sonido llega a toda la sala.
2. Organice bien la introducción, desarrollo y conclusión de la charla.
3. No abuse de los gestos y la expresión corporal.
4. En la medida de lo posible, interactúe con los oyentes, para hacerlo más ameno.
5. Hable como si se dirigiera solo a una persona.
6. Si va con retraso, resuma partes poco importantes.
7. Evite cualquier tipo de distracción : ruidos, móviles, música, etc.
Uno de los modelos más conocidos para una correcta exposición hablada es el modelo SPAM. Este nos da 4 puntos básicos:
1. Situación. Tener en cuenta la hora y el lugar donde se va a celebrar el acto.
2. Propósito. Las metas que el orador espera obtener con su charla.
3. Audiencia. A que personas va destinado nuestra charla.
4. Método. Que método vamos a utilizar para nuestra charla.
El método a utilizar es de gran importancia para el éxito de la charla.




